Muchas actividades industriales y de servicios tienen parte de las instalaciones potencialmente contaminantes del suelo, como tanques de almacenamiento de sustancias químicas y sus conducciones asociadas, bajo el nivel de superficie.

El diseño de una red de control alrededor de estas zonas es una medida preventiva que ayuda a revelar la existencia de una fuga que no ha podido ser detectada por otros medios. En el caso de existencia de agua subterránea este control se realiza mediante piezómetros y para la zona no saturada del suelo se utilizan captadores de vapor.

En INVESOIL te diseñamos el dispositivo de control más adecuado a tus instalaciones y al medio físico en el que se encuentren, encargándonos también de su mantenimiento y del seguimiento y control analítico necesario.